Toma de Caracas: Ni Atajo Violento ni “Bailoterapia”

Thaelman Urgelles

A sólo horas de la GRAN TOMA DE CARACAS es nítida su potencialidad de acontecimiento histórico, capaz de dar un vuelco al implacable bloqueo que el régimen ha construido ante toda posibilidad de salida democrática, pacífica y electoral de la crisis por él mismo provocada y protagonizada. Es una cita de los venezolanos con nuestro destino y la respuesta popular ante la convocatoria de la MUD está siendo calurosa, valiente y promete ser masiva en todas las coordenadas del país.

Dicho esto, debo expresar la creciente inquietud que me producen las amenazas y peligros que veo flotar sobre la movilización del 1º de septiembre. Y a riesgo de contradecir los llamados unitarios que suelo reiterar en mis escritos, debo decir que tales amenazas no sólo provienen de las esperables maniobras de amedrentamiento, bloqueo y represión que adelanta el régimen, cuya fuerza y crueldad serán sin duda crecientes y acentuadas en los próximos días.

Percibo que sobre el éxito de la Toma de Caracas se cierne también un par de opuestas sombras que toman cuerpo en estos días, provenientes del propio campo opositor. De un lado quienes, luego de oponerse agresivamente al Referendo Revocatorio y a toda iniciativa de la MUD, hoy se mimetizan en la convocatoria con sus habituales agendas maximalistas, con el propósito de torcer la intención de la iniciativa y generar situaciones extremas que entreguen el protagonismo y el poder de decisión de la crisis a sus añorados factores militares. Y de otro lado quienes, en el propio espacio de la MUD y luego de naufragar la misión mediatizadora de Zapatero, lanzan llamados para esterilizar la Toma de Caracas y vaciarla de combatividad, para transformarla en una marcha más con la consabida tarima llena de figurantes, con el posterior envío de la gente “tranquila” para sus casas.

Las emotivas movilizaciones que ya han salido de la provincia venezolana, en especial el valiente y simbólico desplazamiento de nuestros compatriotas indígenas de Amazonas, no merecen ser conducidas a ninguno de esos proyectos privados. Es visible que las expectativas populares sobre la Toma de Caracas niegan ambos extremos: la gente no parece dispuesta a inmolarse en una confrontación sangrienta cuyo desenlace recaerá directamente en conciliábulos cívico-militares que muy pocos conocen, pero tampoco está dispuesta a protagonizar otro saludo a la bandera, otra “bailoterapia”, como suelen llamar nuestros radicales a las marchas sin propósito claro ni éxito visible. Nuestra dirección política, merecedora de mi mayor respeto, tiene en este momento el complejo desafío de transitar con determinación y acierto el estrecho desfiladero que le dejan estas dos pretensiones extremas.

La Toma de Caracas ha sido convocada con 3 objetivos claros y precisos: obtener fechas para recoger el 20% de las voluntades para el Referendo Revocatorio, para el acto de votación revocatoria durante 2016 y para las elecciones regionales. Y 44 organizaciones ciudadanas añadieron ayer la exigencia de que el régimen acepte la ayuda humanitaria para la población. Así que, mientras por lo menos las dos primeras exigencias de la MUD no sean cumplidas por el CNE, la movilización ciudadana enmarcada en la Toma de Caracas debe mantenerse viva y en pie; no bajo la recurrida modalidad de “Marcha sin Retorno”, hoy imposible dadas las dramáticas carencias materiales y logísticas que sufren nuestro pueblo y sus organizaciones de vanguardia, pero sí bajo la multiplicidad de variantes creativas y disgregadas que la dirección política y el pueblo son capaces de poner en práctica para hacerle la gobernabilidad imposible a un régimen contumaz y perverso en su ilegal soldadura con el poder.

Muchos saben que en el pasado objeté acciones de calle que condujeron a dolorosas y sangrientas derrotas para la causa opositora. Mas siempre que lo hice dejé claras las razones: su inoportunidad táctica y estratégica; su condición vanguardista, que excluía a sectores sociales decisivos en esta contienda; y su carencia de objetivos claros y precisos, capaces de convocar a una amplia mayoría de la población. Hoy  están presentes todas las circunstancias para que una vasta mayoría de los venezolanos participe con vigor en una prolongada movilización pacífica que exija la salida constitucional de un régimen liquidado políticamente, tanto en el país como en el escenario internacional.

¿Para cuándo lo vamos a dejar? Si no es ahora no será nunca. ¿O acaso somos cultores dogmáticos de un pacifismo ad eternum que jamás admitirá el combate enérgico y decidido de nuestro pueblo contra la injusticia entronizada? Quienes eso proclaman no se apoyen por favor en Gandhi, ni en Luther King, ni en Mandela ni en el cristianismo; todos ellos, comprendido Santo Tomás, supieron definir el momento de la acción determinada y el sacrificio en ella, sin por ello renunciar a la paz y la compasión que rigieron sus luchas.

La previa dictadura que sufrió Venezuela fue echada del poder por la acción heroica de los caraqueños, el 21 y 22 de enero de 1958. La leyenda urbana de que fueron los militares quienes motu proprio depusieron a Pérez Jiménez falsea el hecho de que la presión militar ocurrida la madrugada del día 23 para que el dictador y su entorno más cercano abandonaran el poder y el país, fue el resultado de los combates de calle que aún se estaban librando contra los cuerpos represivos en diversos espacios públicos de Caracas y algunas ciudades del interior. Hubo víctimas mortales en aquellos combates, algo que ningún demócrata desea que ocurra en la lucha política, pero esa fue la apuesta y el riesgo de una población que no soportó más vivir con miedo y sin libertad.

Nosotros no pretendemos deponer violentamente a este gobierno. Sólo estamos pidiendo que se nos dé fecha y lugar para proseguir en los plazos legales nuestro ejercicio de un derecho constitucional; y tenemos que hacerlo con la firmeza y el vigor que corresponden ante una pandilla que bloquea toda solución. En tal exigencia y tono pacífico deberemos mantenernos hasta conseguir los resultados esperados…

Por ahora.

@TUrgelles

SI ESO QUIEREN, NO QUEDA OTRA…

Thaelman Urgelles

Diapositiva1

El vago anuncio de Tibisay Lucena de fijar ilegalmente para fines de octubre la afirmación de voluntades del 20% de los electores, echaría por tierra toda posibilidad de efectuar el Referendo Revocatorio antes del 10 de enero de 2017, para violentar la voluntad del 80% los venezolanos y la letra textual de nuestra Constitución.

No es hora de ponernos a discutir los peregrinos argumentos leguleyos de la sátrapa del CNE. Todo el mundo sabe que lo anunciado es inconstitucional, ilegal, anti-reglamentario y sobre todo criminal. Nos corresponde a los demócratas tomar nuestras propias decisiones acerca de la respuesta más coherente y efectiva al último zarpazo que planea la dictadura.

Es obvio que la presentación vaga y prematura de esa “decisión”, sin haber sido discutida ayer en la Comisión de Participación Política, sin fecha y sin resolución oficial que la respalde, no es otra cosa que una provocación, un globo de ensayo, un pote de humo que lanza la dictadura para inducirnos a la acción indignada, inmediata y desorganizada.

No faltarán en las próximas horas los llamados a la acción desbocada, inmediatista y hasta violenta. Lo harán nuestros radicales de siempre y sobre todo desde los laboratorios de desinformación que en Miraflores maneja el cubano Ramiro Valdés. Todo con el objeto de desviarnos de la preparación de nuestra respuesta contundente, que no es otra que la TOMA DE CARACAS EL PRÓXIMO 1o. DE SEPTIEMBRE. Y para que abortemos esta decisiva acción de masas que luce muy bien planeada y en franco proceso de organización.

Recibo con satisfacción el mensaje de serenidad que esta tarde emitieron Henrique Capriles, Chúo Torrealba, Liborio Guaruya, junto a otros dirigentes de la Mesa de Unidad Democrática. No nos van a apartar del camino y de nuestra forma de lucha. Pero tampoco podemos retroceder en el plan de movilizar a todo el país hacia Caracas el próximo 1o. de Septiembre.

Si el CNE anula por la vía de trampas leguleyas la voluntad de cambio de los venezolanos, esta voluntad tendrá que encontrar otros cauces para cumplir su cometido de revocar a la dictadura. Preferimos la solución pacífica y electoral del Referendo, si no tendremos que apelar otros mecanismos de lucha, también constitucionales.

La cita de toda Venezuela tiene que seguir siendo el 1o. de septiembre en Caracas.

@TUrgelles

Estamos en fecha para revocarlo

9 pildoritas revocatorias

Thaelman Urgelles

ESTAMOS EN FECHA
1. A estas alturas, estamos aún en fecha para tener el Referendo Revocatorio en 2016.
 
2. Si las rectoras extreman al máximo los plazos del reglamento, se pasaría la fecha de votación para enero 2017.
 
3. Pero igual, la votación se deberá hacer antes del 10 de enero, con lo cual tendrían que convocar elecciones presidenciales.
 
4. Pero, como se ve en el cuadro que he actualizado y comparto con ustedes, los tiempos están críticos. Cualquier pequeño retraso nos enviará a una fecha posterior al 10 de enero, lo cual haría prácticamente inútil su realización.
 
5. Es menester, entonces, cuidar al máximo que se cumplan los plazos del reglamento del CNE. Cualquier nueva maniobra liquidará el enorme esfuerzo ciudadano que nos ha traído hasta aquí.
 
6. Para los venezolanos, es hora de jugarnos a Rosalinda. No cabe admitir la supresión disimulada de la última fórmula democrática para salir de esta desgracia.
 
7. Si el régimen se atreve a cancelar definitivamente el Revocatorio, vía otra maniobra dilatoria del CNE o mediante alguna sentencia criminal del TSJ, nos tocará pelear esa batalla en un terreno que nunca hemos querido los políticos y ciudadanos democráticos.
 
8. Se irán de todos modos. Por una vía que no es la más deseable para las instituciones y para el futuro del país.
 
9. Ellos buscan un desenlace violento y nosotros intentamos evitarlo, pero lo que no es admisible es la prolongación forzada de un régimen que destruye minuciosamente a nuestro país.
 
@TUrgelles

LOS TENEMOS AGARRADOS POR LAS MOCHILAS, NO LOS SOLTEMOS

21 píldoras sobre el diálogo de Zapatero

Thaelman Urgelles

  1. La situación que atraviesa el régimen sólo puede ser definida como desesperada. Están contra la pared, de espaldas ante el abismo, boqueando, con la lengua afuera, en los estertores… son otras maneras de decirlo. La tenaza conformada por el Referendo Revocatorio y la valiente movilización social de los venezolanos en las calles representa un cepo del que no podrá escapar.
  2. En tal circunstancia, y con la idea de salvarse en la raya del destino de oprobio que les espera, estos bellacos apelan a un diálogo que tienen 17 años y 6 meses negando a los venezolanos.
  3. Para procurarlo se buscaron a tres bien remunerados amanuenses internacionales, bajo el “patrocinio” de una entidad internacional –Unasur- que carece de total legitimidad por el desfase entre la configuración política actual de sus países integrantes y la conducta de su impresentable secretario general.
  4. Sin embargo, no les ha resultado muy difícil conseguir retórico apoyo internacional para sus sesgados agentes. Así se comportan los “organismos internacionales” y en general la diplomacia. Hacen falta muchos muertos y otras desgracias para que la diplomacia internacional se tome en serio alguna crisis nacional. Desde sus cómodas butacas y salones, la mayoría de ellos son incapaces de medir lo que realmente sucede en los territorios inmersos en la tragedia.
  5. Por añadidura, en esta oportunidad nos ha tocado un gobierno americano en sus últimos meses, más ocupado en preservar y ornar su “legado” que en dar soluciones justas y concretas a nuestra penuria. Un gobierno al que no le importaría mucho tolerarle –y hasta auspiciarle- una prórroga a Maduro con tal de no ver manchado su legado con una masacre o hambruna masiva en Venezuela.
  6. Y un Papa que nos ha resultado más líder político que espiritual, por lo cual ejerce su pontificado con una astuta combinación de retórica justa y renovadora con llano pragmatismo operativo.
  7. Hoy supimos que la Unión Europea -esa taza de plata que ha sido cómplice o ha reaccionado siempre tarde ante masacres, hambrunas, horrendas guerras civiles y otras tragedias- se dispone a nombrar a Zapatero como “su representante para la situación de Venezuela”.
  8. En ese contexto, y salvo la honrosa dignidad de un funcionario diplomático –el doctor Luis Almagro- y de un par de gobiernos latinoamericanos –Paraguay, Costa Rica y acaso otro-, el sufrido pueblo de Venezuela no cuenta con nadie en el mundo para enfrentar la perversa maniobra que pretende burlar nuestro derecho constitucional de decidir nuestro destino con los votos, a cambio de permitir que convoyes de todo el mundo le traigan a Maduro cargamentos de comida y medicinas que ellos mismos destruyeron en sus 17.5 años de fracaso, para que los repartan sus chafarotes militares o colectivos paramilitares.
  9. El rescate exigido por la mega-banda que mantiene secuestrada a Venezuela es sencillo: los dejamos de matar de hambre y enfermedades, y acaso enviemos a sus casas a Leopoldo, Rosales y a un puñado de otros presos, si ustedes convencen a la MUD de que deponga el Referendo Revocatorio.
  10. Otras pequeñas concesiones pueden ser discutidas, a cambio de perdones de deuda y masivo dinero fresco de parte de los países grandes y entes multilaterales… Eso sí, para administrarlo ellos mismos, con la honradez, equidad y eficiencia que han demostrado en estos años.
  11. Para ser justos, una transacción tal no sería para nada del agrado del presidente Obama, del Papa Francisco, de los miembros de los clubes OEA, ONU y UE. Pero representaría un práctico “peor es nada” ante la disposición mostrada por los secuestradores de enviarles al rehén en pedacitos; algo que ninguno de ellos quiere ver, sobre todo mientras se les pueda asignar alguna responsabilidad en el asunto.
  12. Dicho esto, que nadie en Venezuela puede negar que esté pasando, corresponde a la dirección política de la oposición –a la MUD y más específicamente a Capriles, Ramos Allup, Leopoldo, Ledezma y sus partidos políticos- impedir que esta maniobra prospere.
  13. En esta hora decisiva les toca a los dirigentes del pueblo venezolano guapear ante las enormes presiones que todos los factores nombrados están ejerciendo para que se siente a negociar la única arma cierta que tenemos para recuperar nuestro destino: el Referendo Revocatorio.
  14. Hasta ahora lo han hecho, de manera admirable, y no tengo dudas de que lo seguirán haciendo.
  15. La MUD debe resistir con toda determinación la convocatoria a ese diálogo sin condiciones. El que tiene una ventaja definitiva no se sienta a negociar, a menos que sea sobre los términos de rendición del adversario.
  16. Nosotros tenemos esa ventaja. Para decirlo como nuestros viejos: “con el Referendo Revocatorio los tenemos agarrados por las mochilas”, y se las apretamos duro cada día. No podemos soltar esa presa a cambio de nada ni cediendo a ninguna presión, por fuerte que ella sea.
  17. Como estos asuntos no son estáticos y no hay modo de plantarse con malacrianza en una posición fija, la MUD puede incluso reducir a sólo dos sus condiciones previas, que deben ser efectivamente concretadas antes de sentarse en la mesa:
  18. Primera condición: que el CNE anuncie esta misma semana la fecha de recolección del 20% de manifestaciones de voluntad para convocar el Referendo Revocatorio, y efectuarse en un plazo no mayor de 30 días calendario. Primera quincena de agosto, pues.
  19. Segunda condición: que el presidente de la República ponga el ejecútese a la Ley de Amnistía y Reconciliación Nacional aprobada por la Asamblea Nacional. Si para ello la Sala Constitucional del TSJ debe corregir su dictamen de inconstitucionalidad de la Ley, pues que lo haga. Si para que la SC lo haga debe la AN cambiar un par de comas y un adjetivo a la Ley, pues que lo haga.
  20. El resto de las condiciones anunciadas, todas importantes, pueden ser dejadas para ser debatidas en el diálogo.
  21. Conclusión: este régimen se está derrumbando pesadamente. Ayudémoslo a caer en orden, para que su dimensión mastodóntica no siga quebrando enseres al desparramarse por el suelo patrio.

@TUrgelles

CLINTON Y SANDERS: DEL LOGRO HISTÓRICO A LA MEZQUINDAD

Thaelman Urgelles

Un artículo de The New York Times, cuyo link comparto al final, trae hoy esta estupenda frase: “Revolutions rarely give way to gracious expressions of defeat”. Que traduce, libremente: Las revoluciones son raramente  generosas en la derrota. La frase está inscrita en siguiente hecho:

Estados Unidos y el mundo civilizado celebraron anoche el histórico logro de Hillary Clinton, al ser la primera mujer en alcanzar la nominación presidencial de uno de los dos grandes partidos de esta gran nación.

Todos los medios y observadores, y hasta varios de sus rivales políticos republicanos, se añadieron al reconocimiento, salvo dos personas públicas: Donald Trump y Bernie Sanders.

De Trump se entiende perfectamente, por ser la clase de patán miserable que es y por su condición de rival inmediato de ella para la elección de noviembre.

Pero lo de Sanders resultaría insólito si se considera su proclamado progresismo, que es la causa de quienes teóricamente trabajan por el progreso de las sociedades. ¿Cómo ignorar el histórico avance socio-cultural representado, en su propio país, por el logro de la señora Clinton?

Para entenderlo hay que penetrar un poco en la indoblegable arrogancia y mezquindad que anida en los cerebros de los creyentes de la izquierda irredenta. Las mismas que impiden a quienes abrazan esa ideología reconocer cualquier fracaso o mínima fisura en su “blindado” bloque conceptual y mucho menos en sus ejecutorias.

Ellos no se permiten la más mínima duda en el entramado de prejuicios y falsos preceptos minuciosamente edificado en su cerebro desde la temprana adolescencia. Es la causa por la que ciertos izquierdistas venezolanos son incapaces de preguntarse si hay algo que no funcionó en su proyecto de hacer una revolución en este sufrido país. Una ignorancia patológica de la trágica realidad en la que sus acciones han sumido a sus compatriotas.

Nada que ver, primero muertos que reconocer cualquier error o grieta en las descocadas teorías abrevadas en su adolescencia. Por eso yo, nacido en un hogar comunista, me desprendí tempranamente de esa locura colectiva al entender a lo que conduce, no sólo a los pueblos que la sufren sino a los seres humanos que la practican.

Lamento escribir esto, porque conservo gente muy querida en ese campo. Gente excelente, generosa y de estupendos sentimientos, lo cual me produce una disonancia que nunca lograré comprender.

@TUrgelles

 

SI NO HAY VALIDACIÓN DE FIRMAS NO DEBE HABER DIÁLOGO

Thaelman Urgelles

Henrique Capriles está proponiendo hoy que la MUD condicione su asistencia a toda próxima reunión con el grupo negociador de Zapatero al establecimiento por el CNE de una fecha para validar las 1.8 millones de firmas presentadas para activar el Referendo Revocatorio.

Capriles ha sido discreto y respetuoso al hacer el planteo en rueda de prensa, pero es obvio que en la MUD existen otras posiciones respecto de la negociación y al parecer otros partidos están dispuestos a seguir asistiendo a ese “diálogo” sin condicionarlo al respeto de las voluntades de millones de ciudadanos.

¡Cuidado, carajo, si ahí algunos están intentando cambiar el Referendo Revocatorio por la libertad de sus dirigentes políticos presos!

Porque esa, y no otra, es la primera propuesta del régimen: te cambio tus dirigentes presos por el Referendo.

La existencia de presos políticos es una consecuencia habitual de toda lucha contra regímenes dictatoriales y totalitarios. Hay que luchar siempre por la libertad de nuestros presos, pero nunca se puede entregar las herramientas estratégicas de lucha para lograr su libertad. En las dictaduras los presos recuperan la libertad cuando cae la dictadura, nunca como piezas de intercambio durante la lucha y mucho menos entregando nuestras armas al dictador.

Lo escribí en mis “40 PÍLDORAS SOBRE EL DIÁLOGO”, publicada hace días en este mismo Blog: si aquí se renuncia al Referendo Revocatorio será el fin de la MUD, de la respetabilidad de los políticos que salgan en libertad mediante ese acuerdo y de toda posibilidad de alcanzar a corto plazo la libertad de Venezuela.

@TUrgelles

LA CARTA DEMOCRÁTICA ES COMO SUBIR UN COROZO

Thaelman Urgelles

La aplicación de la Carta Democrática de la OEA es una valiosa opción complementaria para la lucha democrática de los venezolanos. Y su invocación debe hacerse sólo cuando tengamos la certeza de contar con los votos necesarios para lograrlo; porque un fracaso en esa tentativa sería brindarle al régimen una victoria que no merece, en estos tiempos de su declive irremediable.

La sesión del Consejo Permanente de la OEA que estamos viendo es una muestra de la complejidad y burocratismo leguleyo que revisten esas gestiones diplomáticas. Por eso he insistido: no debemos esperar de los organismos internacionales la solución de nuestra grave crisis. La Carta Democrática, si es que logramos conseguirla, sería una positiva jugada para descongelar un juego político al que el gobierno se empeña en cerrar toda salida; porque la misma daría una enorme presión sobre el gobierno para que acate mínimamente la Constitución y las leyes, respete la solicitud de Referendo Revocatorio y la gestión de la Asamblea Nacional. Pero nada garantiza que ello producirá un cambio en la actitud criminal del régimen y mucho menos significa que la Carta Democrática dará un final directo a la dictadura.

Hemos visto cómo la iniciativa del Informe del Secretario General Almagro, que conduciría a debatir la aplicación de la Carta Democrática, fue postergada para dar preferencia a un proyecto de acuerdo menos enérgico y vinculante que el de Almagro. No soy diplomático ni conozco los intríngulis del proceso; por ello doy una moderada credibilidad a la hipótesis de que los países que lanzaron esa propuesta lo hicieron por no existir los votos necesarios (23 de 34) para aplicar la Carta.

Pero no deja de llamarme la atención el texto blandengue (para la gravedad de nuestra situación) de la declaración propuesta por ese grupo de países, que a estas alturas son mayoría. Y el hecho de que el mismo haya sido impulsado por la Argentina, un país que promueve la candidatura de su actual Canciller a la Secretaría General de la ONU, y de quien se dice que ha obtenido la promesa de Maduro de apoyarla con su voto y los de su corte de los milagros del Alba y Petrocaribe.

A estas alturas, pienso que detrás del farragoso estilo de los discursos y de las intenciones de consenso lo que está en juego es la eliminación del apoyo al Referendo Revocatorio de la declaración final. Si ello ocurre, habrá sido otra demostración de la proverbial inutilidad de la OEA, de la cobardía y mediocridad de sus gobiernos y de que solo está en nuestras manos la solución del desafío histórico que la pandilla criminal llamada PSUV ha puesto ante nosotros.

De ser esto así, la OEA pasará a engrosar la lista de los responsables de cualquier desenlace criminal de esta crisis. No sería nuevo, por lo demás, la historia reciente de Africa, Asia, Europa, América y otros escenarios está llena de masacres, tragedias humanitarias y otras vergüenzas producidas por la cobardía y mediocridad de la UE, la ONU y otros organismos internacionales.

Ojalá me equivoque.

Sirva esto de aprendizaje a quienes en Venezuela han privilegiado hasta el extremo el lobby en escenarios internacionales, mientras dan un tímido y casi inexistente apoyo al Referendo Revocatorio, única vía cierta hoy para echar del gobierno a la cáfila corrupta que destruye al país.

@TUrgelles